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Hoot Tales

El día que un nuevo sonido llegó al hueco

Después de una tormenta, la Madre Búho trajo un mina perdida anidando para descansar en una canasta suave. El bebé gorjeó cada pocos momentos. Hookhook estaba emocionado de ayudar, pero el nuevo sonido llenó el pequeño rincón de dibujo.

El anzuelo llevaba un paño suave, pasaba a la Madre una taza de agua y observaba cuidadosamente. Pero cada vez que empezaba el dibujo, el anidador resonaba de nuevo. El anzuelo se agitaba de frustración e inmediatamente se sentía culpable por no actuar como un ayudante perfectamente amable.

La Madre Búho dijo, “El amor y la molestia pueden llegar juntos”. Hicieron un horario: una tarjeta de ayuda, una tarjeta de lápiz para tiempo privado, y una tarjeta de oído para pedirle a Madre que se hiciera cargo cuando el sonido se sentía demasiado.

Durante el tiempo de la tarjeta de lápiz, Hookhook dibujó en una rama tranquila mientras que la madre cuidaba del bebé. Cuando llegó la tarjeta de ala, Hookhook regresó para ayudar a cambiar la tela y tararear suavemente, ahora con más voluntad.

Dos días después, un cuidador de la vida silvestre devolvió el nido a un nido seguro. El hueco volvió a estar tranquilo. Hookhook perdió un poco los chirridos y también acogió el silencio. Ambos sentimientos eran igualmente reales.

Podemos preocuparnos por alguien y todavía necesitamos tiempo a solas.

Sobre esta historia

Un nido perdido se queda temporalmente con la familia de Hookhook. El pequeño búho quiere ayudar y también quiere tranquilidad, por lo que la familia hace espacio para el cuidado y el descanso.

Sobre 3–5 minutos👧 Mejor para la edad 4–8📚 Historias originales

Lo que los niños pueden aprender

FamiliaComunicación y escucha
Escrito y retolado por
Una historia original: el equipo Hoot Tales
Licencia
Trabajo original
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