
Historias originales
El Flamingo que perdió su color
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Un día, un ratoncito caminaba al ver un pequeño paraguas de colores brillantes que estaba debajo de un arbusto, justo de su tamaño.
El ratón estaba encantado, caminaba felizmente, se quedaba seco bajo su propio paraguas, mientras que sus amigos — un pajarito, una rana y un escarabajo — se empapaban bajo la lluvia, y nunca se le ocurrió compartir.
Cuando vio a sus amigos temblando de frío, el ratón comenzó a darse cuenta de que mantenerse seco solo no era tan divertido como había pensado. Empezó a sentirse solo e incómodo.
Así que el ratón decidió turnarse para sujetar el paraguas sobre cada amigo, uno a la vez. El pájaro, la rana y el escarabajo caminaron juntos a casa, calientes y secos bajo el paraguas.
Por fin, todos llegaron al refugio secos y riendo juntos. El ratón aprendió que compartir hizo el día lluvioso mucho más divertido que guardar el paraguas todo para sí mismo podría.
Compartir hace que la felicidad crezca más que guardar todo para ti.
Un ratoncito encuentra un pequeño paraguas en un día lluvioso y disfruta de mantenerse seco solo, hasta que ve a sus amigos empapados y temblando, y decide compartirlo con todos por turnos.
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