
Historias originales
El topo que aprendió a amar la lluvia
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En un hermoso jardín de flores, una pequeña oruga verde se arrastraba lentamente pasando rosas rojas, girasoles amarillos brillantes y lavanda púrpura. Miró todos los colores alrededor de ella en maravilla.
Vi mariposas de colores que revoloteaban sobre las flores, sus alas brillaban como arco iris. La pequeña oruga se miraba a sí misma, verde y se sentía un poco triste.
Una mariquita se dio cuenta y vino a consolarla. "No te pongas triste, todo tiene su propio tiempo. Solo come tu relleno de hojas y sigue creciendo, y un día verás algo maravilloso para ti mismo." Así que la pequeña oruga comió y creció un poco más cada día.
Una vez completamente crecida, la oruga se sentía muy somnolienta. Colgaba de una rama y se envolvía en un capullo dorado, descansando tranquilamente y esperando pacientemente, sin saber lo que estaba pasando dentro.
Por fin, el capullo se abrió y la oruga se había convertido en la mariposa más hermosa del arco iris en todo el jardín. Se agitaba alegremente entre las coloridas flores, entendiendo finalmente que su belleza había estado esperando todo el tiempo, solo necesitaba paciencia para el momento adecuado.
Cada uno tiene su propio tiempo para crecer. Sea paciente, siga creciendo, y su propio tipo de belleza se revelará cuando esté listo.
Una oruga verde pequeña se arrastra por un hermoso jardín de flores, sintiendo envidia de los colores brillantes que la rodean — hasta que aprende que también brillará en su propio tiempo.
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