
Historias originales
¿Una o muchas líneas?
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Un pequeño erizo amaba mucho a sus amigos del bosque, y siempre que se sentía feliz, corría directo a abrazarse, pero sus espinas afiladas siempre le golpeaban y lastimaban a sus amigos.
Sus amigos íntimos, el pequeño conejo y la ardilla, comenzaron a evitarlo por miedo a ser empujado. El pequeño erizo se sintió muy triste porque sus amigos ya no querían estar cerca de él.
El pequeño erizo se quedó tristemente bajo un arbusto, hasta que una vieja tortuga se acercó y lo notó. Se sentó a conversar y le preguntó por qué se veía tan triste.
La vieja tortuga le aconsejó suavemente que el amor no siempre necesita ser mostrado a través de un abrazo apretado. A veces una sonrisa, una palabra amable, o simplemente sentarse juntos suavemente pueden expresar el amor también.
El pequeño erizo intentó el consejo, sonriendo a sus amigos y sentado suavemente a su lado en lugar de abrazarse. Sus amigos felizmente volvieron a jugar. Aprendió que el verdadero amor viene con la comprensión de los corazones de los demás también.
El amor verdadero debe venir con comprensión y cuidado de los sentimientos de los demás también.
Un pequeño erizo ama a sus amigos con cariño, pero sus espinas agudas los hieren cada vez que los abraza con fuerza, hasta que aprende a mostrar amor de una manera más suave que se adapte a quien es.
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