
Historias originales
Mapa de sonidos nocturnos de Hookhook
⏱ 3–6 Min
En un pequeño pueblo vivía un chico llamado Ton que amaba la música con cariño, pero era tan tímido que nunca se atrevió a tocar delante de nadie. Cada vez que el pueblo celebraba un festival, miraba tranquilamente desde lejos, escondido detrás de la multitud.
Un día, mientras caminaba por el bosque cerca de su casa, Ton encontró un viejo tambor marrón que descansaba debajo de un árbol grande. Cuando lo tocó suavemente, su sonido tan hermoso sonó que los pájaros en los árboles comenzaron a cantar.
Ton creía en secreto que el tambor era mágico, porque cada vez que lo tocaba, se sentía extrañamente más valiente. Así que practicaba solo en el bosque todos los días donde nadie podía ver, y su ritmo se hacía cada vez más hermoso.
El día de la fiesta anual, el batería habitual del pueblo se enfermó repentinamente y nadie pudo dirigir la procesión. Ton dudó un momento, luego se adelantó con su viejo tambor, voluntario a pesar de que sus manos temblaban.
En el momento en que Ton empezó a tocar, su sonido rico sonó por toda la aldea. Todos aplaudieron y bailaron alegremente al ritmo. Ton se dio cuenta de que la magia real no había estado en el tambor viejo en absoluto — había sido el valor que había encontrado dentro de sí mismo.
A veces la magia real no está en el objeto mismo, sino en el valor que descubrimos dentro de nosotros mismos.
Un chico tímido que tiene miedo de tocar música delante de otros encuentra un viejo tambor de aspecto ordinario que le ayuda a descubrir su propio ritmo y confianza.
Más historias de la misma colección, seleccionadas para usted