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Hoot Tales

El Tailorbird y el Nido Soltado

Mai el sastre enroscó fibra de plantas a través de los bordes de las hojas hasta que formaron un nido suave. Estaba orgullosa de que sus puntos fueran los más fuertes en el arbusto de té.

Esa noche, el viento del monzón sacudió la rama. La costura se mantuvo, pero la rama se balanceó tan fuerte que su nudo de fijación comenzó a deslizarse. Más puntos no ayudaron.

Mai se sentía tímida de contarle a alguien, luego pensó en sus tres huevos y voló a un tejedor que conocía nudos y una ardilla que conocía ramas fuertes.

La ardilla eligió un tenedor robusto, el tejedor mostró un nudo que no se deslizaría, y Mai cosió tres nuevos soportes. Ellos probaron todo antes de mover los huevos con seguridad.

Cuando el viento volvió, el nido sólo meció suavemente. Mai agradeció a sus amigos y les enseñó su puntada de hoja. A partir de entonces, el arbusto de té tenía una puntada, un nudo, y un experto en rama en un equipo.

Ser capaz no significa hacer todo solo.

Sobre esta historia

Mai es un hábil sastre, pero cuando el viento se hace más fuerte que nunca, debe preguntar a los amigos que entienden nudos y ramas.

Sobre 3–5 minutos👧 Mejor para la edad 4–8📚 Historias originales

Lo que los niños pueden aprender

Coraje y confianzaLa autoacceptación y las diferencias
Escrito y retolado por
Una historia original de Hoot Tales
Licencia
Trabajo original · Fuente: Hoot Tales
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