
Historias originales
El chico que tenía miedo de la oscuridad
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En un gran bosque vivía una pequeña luciérnaga como ninguna otra. Cada noche, mientras las otras luciérnagas brillaban orgullosa y brillantemente, ésta mantenía su luz oculta, porque en el fondo, tenía terrible miedo de la oscuridad.
Mientras la noche se asentaba sobre el bosque, los otros insectos hacían sus negocios nocturnos alegremente, pero la pequeña luciérnaga se acurrucaba firmemente sobre una hoja, manteniendo su luz completamente apagada, asustada de la oscuridad que la rodeaba.
En medio de la profunda oscuridad, un suave grito vino de un arbusto lejano. Un pequeño ratón se había ido y se había perdido en el bosque negro, incapaz de ver ni un centímetro delante de sus propias patas.
La luciérnaga escuchó el llanto. Dudó por un momento, su pequeño corazón latiendo de miedo, pero luego decidió empujar más allá de su propio miedo y brilló brillantemente por primera vez para iluminar el camino para el ratón perdido.
La luz de la luciérnaga guió al pequeño ratón a salvo a casa. La luciérnaga se dio cuenta de que su luz podía ayudar a otros, y su miedo desapareció junto con la oscuridad. A partir de entonces, brillaba valientemente cada noche, hasta que todo el bosque brillaba con su luz.
Enfrentar nuestros miedos de ayudar a alguien más nos ayuda a descubrir el valor que se escondía dentro de nosotros todo el tiempo.
Un poco de luciérnaga tiene extrañamente miedo de la oscuridad y esconde su propia luz, hasta que una noche debe elegir entre su miedo y ayudar a un amigo perdido.
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