
Historias originales
Lin y el cepillo medio mágico
⏱ 4–6 Min
Taeng encontró su libro de fotos favorito abierto debajo de un estante. Su cubierta estaba doblada, una página estaba rasgada, y migajas se aferraron a una esquina. Ella lo levantó tan suavemente como un paciente pequeño.
El bibliotecario enseñó a Taeng a comprobar cada problema: limpiar las migajas, aplanar la cubierta debajo de libros pesados y, con la ayuda de un adulto, colocar cinta de reparación sin ácido sobre la lágrima.
Taeng se apresuró y usó una tira que era demasiado larga, haciendo que la página se apretara. Ella se detuvo, lentamente la levantó con guía, y midió una nueva pieza que encajaba con la lágrima.
Algunos solo necesitaban manos limpias, algunas chaquetas necesarias y libros muy dañados fueron a un experto. Taeng hizo letreros de fotos que mostraban cómo cuidar de ellos.
Cuando el libro favorito volvió a su estante, todos dieron vuelta a sus páginas suavemente. El Hospital del Libro abrió cada viernes, pero sus pacientes crecieron menos porque los niños aprendieron a cuidar antes de que los libros salieran heridos.
Las cosas compartidas duran más cuando las cuidamos apropiadamente.
Taeng encuentra un libro de clase dañado y comienza una pequeña mesa de reparación, aprendiendo que todo tipo de daño necesita cuidados diferentes.
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