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Hoot Tales

Aladino y la lámpara mágica

En una bulliciosa ciudad comercial, el adolescente Aladdin ayudó a su madre a reparar y vender tela, aunque a menudo soñaba con un camino fácil para consolarse. Un mago extraño afirmó ser un pariente y ofreció una búsqueda del tesoro. Tráeme una vieja lámpara, dijo, y todas las demás riquezas pueden ser tuyas.

Bajo una piedra en un valle rocoso, los escalones llevaron a una cueva. Aladino pasó habitaciones de oro sin tocarlas y encontró una lámpara de bronce empañada. Cuando el mago exigió la lámpara primero, Aladino pidió que se le ayudara primero. Furioso, el hombre selló la entrada y dejó al niño en la oscuridad.

Aladino limpió el polvo de la lámpara. El humo azul y dorado se enroscó en un espíritu guardián. El soporte de la lámpara puede mandarme, dijo el espíritu. Aladino casi pidió una montaña de oro, pero se detuvo. Por favor, llévame a salvo a casa. En un abrir y cerrar de ojos, estaba abrazando a su madre de nuevo.

Una vez que Aladdin entendió el alcance de la lámpara, la probó con una mesa de comida. Luego notó vecinos hambrientos y cambió su petición: un horno comunitario, un pozo limpio y herramientas para los trabajadores. “Lo que parece de la noche a la mañana todavía necesita cuidado diario”, advirtió el espíritu, así que todos compartieron el trabajo.

El mago volvió a robar la lámpara, pero Aladdin reconoció su voz engañosa y los vecinos bloquearon su escape. Con la lámpara recuperada, Aladdin utilizó una última petición para liberar al espíritu de obedecer a cada titular. El espíritu eligió seguir siendo un amigo, y la lámpara ordinaria recordó a Aladdin que las opciones sabias son magia que cualquiera puede practicar.

El gran poder necesita responsabilidad, y ningún don es más precioso que la libertad de elegir la propia vida.

Sobre esta historia

Engañado en recuperar una lámpara de una cueva, Aladdin descubre un poder que puede mandar casi cualquier cosa y debe decidir para qué es tal poder.

Sobre 4–7 minutos👧 Mejor para la edad 5–8📚 Clásicos del mundo

Lo que los niños pueden aprender

Responsabilidad
Escrito y retolado por
Del cuento que Hanna Diyab contó a Antoine Galland —recontado por el equipo Hoot Tales
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