
Las fables de AESOP
La tortuga y la liebre
⏱ 2–4 Min
En un día de verano brillante, una hormiga trabajó incansablemente, llevando granos de arroz de vuelta a su hormiguero uno por uno para guardar para el invierno.
Un saltamontes vio a la hormiga trabajando tan duro y se rió. "¿Por qué trabajar tanto? ¡Ven a tocar música conmigo en su lugar!" Y siguió cantando y tocando todo el día.
La hormiga respondió: "Estoy guardando comida para el invierno. Tú deberías hacer lo mismo." Pero el saltamontes no prestó atención y siguió cantando y tocando todos los días.
Cuando llegó el invierno, la nieve lo cubría todo y la comida era escasa. El saltamontes se enfriaba y se hacía hambre, sin nada almacenado.
Hambriento, el saltamontes fue a la hormiga para pedir ayuda. La hormiga amable compartió parte de su comida almacenada, y el saltamontes finalmente aprendió lo importante que es prepararse para el futuro.
Es mejor trabajar duro y prepararse para el futuro que jugar hoy y sufrir mañana.
Una hormiga trabaja duro todo el verano almacenando comida, mientras que un saltamontes toca y canta... hasta que llega el invierno y se acaba la comida.
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