
Las fables de AESOP
El León y el Ratón
⏱ 2–5 Min
Dos buenos amigos, Tong y Manop, salieron juntos a explorar el bosque. Charlaron y se rieron hasta el final, prometiendo ayudarse mutuamente sin importar lo que pasara.
De repente, un oso grande salió de los arbustos que se acercaban. Tong estaba tan asustado que se asombró hasta un árbol alto, dejando a Manop solo en medio del camino sin pensarlo dos veces.
Manop no tuvo tiempo de subir, así que se acostó rápidamente en el suelo y contuvo la respiración, perfectamente quieto. Había oído una vez que los osos dejan en paz a cualquiera que parezca que están dormidos o que no se mueven en absoluto.
El oso se acercó y olfateó a Manop durante un tiempo. Al ver que no se movía en absoluto, decidió que no había nada interesante allí, y se fue lentamente a la selva profunda.
Una vez que el oso estaba muy lejos, Tong bajó y preguntó con entusiasmo, "¿Qué te susurró el oso al oído?" Manop sonrió y contestó, "Me dijo que nunca viajara con un amigo que huye y te deja en peligro." A partir de ese día, los dos amigos entendieron lo que realmente significaba la verdadera amistad.
Un verdadero amigo es alguien que nunca te deja atrás en problemas.
Dos amigos caminan juntos por el bosque, pero cuando aparece un oso, uno sube a un árbol y deja al otro atrás para valerse por sí mismo.
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