
Las fables de AESOP
El oso y los dos viajeros
⏱ 3–5 Min
Un león descansaba bajo un gran árbol en el bosque cuando un ratoncito se abalanzó accidentalmente sobre él, asombrándolo y enfureciéndolo.
El león cubrió firmemente el pequeño ratón bajo su pata. Temblando, el ratón le rogó: "Por favor, déjame ir. Un día podría ser capaz de ayudarte también." El león se rió, pero amablemente lo dejó ir.
Unos días después, el león fue atrapado en la red de un cazador. No importa lo duro que luchara, las cuerdas se sujetaron fuerte, y rugió desesperado.
El pequeño ratón oyó el rugido y corrió hacia allí. Viendo al león atrapado, rápidamente roía a través de las cuerdas de la red, un hilo a la vez, hasta que el león estaba libre.
El león agradeció al pequeño ratón con todo su corazón. A partir de ese día, los dos se convirtieron en verdaderos amigos, y el león nunca miró hacia abajo a una pequeña criatura de nuevo.
No importa lo pequeño que seas, siempre puedes ayudar a alguien. La bondad no se mide por tamaño.
Un ratoncito el león una vez que se salvó devuelve el favor royendo a través de la red de un cazador para liberar al león.
Parents' guide
Children who have felt too small to help or enjoy reversed expectations. Ability depends on the situation, not only size or authority.
The lion traps the mouse, and later a hunter's net traps the lion. A child may fear that the lion will eat the mouse or be harmed; it is fine to say that both survive.
Materials: 6 pieces of paper, pencil
Do not use the story to say a child must always help an adult. Children may refuse unsafe or overwhelming tasks and call another trusted adult.
The mouse need not prove its worth by being useful. Every character has worth before doing something for another.
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