
Las fables de AESOP
El perro y su reflexión
⏱ 2–4 Min
Un perro se metió en el granero y se acurrucaron para una cómoda siesta en el pesebre de la vaca llena de heno seco, cálido y suave.
Cuando la vaca regresó hambrienta y quería comerse el heno, el perro gruñó y se le rompió encima, negándose a dejarla acercarse — aunque él mismo no comió ni un solo bocado de heno.
La vaca suplicó: "Ni siquiera comes heno — ¿por qué no me dejas tomar algo?" Pero el perro simplemente se quedó ahí tercamente, negándose a moverse.
Debil de hambre, la vaca se mofó fuertemente para que el granjero viniera a ayudar. El granjero llegó y vio toda la escena con creciente disgusto.
El granjero sacó al perro directamente del pesebre y le regañó: "Estás siendo demasiado egoísta — si no necesitas algo, deja que otros lo tengan". El perro fue expulsado del granero en vergüenza.
No guardes algo que ni siquiera necesitas, sólo para evitar que otros lo tengan.
Un perro se acurruca en el pesebre de heno de una vaca y se niega a dejarla comer, aunque no pueda comer heno él mismo — hasta que el granjero finalmente lo ahuyenta por su egoísmo.
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