
Las fables de AESOP
El perro en el pesebre
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Un pavo real extendió su cola de color arco iris en medio del bosque, mostrándolo. Todos los pájaros lo admiraban, y se sentía muy orgulloso de sí mismo.
Un día, el pavo real se encontró con una grúa gris en el estanque. Se rió y dijo: "Tus plumas son tan aburridas! No tienen ninguno de mis hermosos colores."
La grúa sonrió tranquilamente y respondió: "Mis plumas pueden no tener color, pero puedo volar alto entre las nubes y las estrellas. ¿Puedes volar así?"
El pavo real aletó sus alas y trató de volar, pero su larga y hermosa cola era demasiado pesada para levantarlo un poco. Mientras tanto, la grúa se disparó fácilmente al cielo.
El pavo real aprendió que la belleza exterior no es tan importante como lo que uno puede hacer realmente. A partir de entonces, se volvió más humilde y aprendió a admirar las fortalezas de otros también.
La belleza externa no determina el verdadero valor de alguien —la utilidad y la habilidad importan mucho más. No dejes que el orgullo en lo que tienes te ciega al bien en los demás.
Un pavo real está orgulloso de sus plumas coloridas, pero una grúa demuestra que la habilidad importa más que la apariencia.
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