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Hoot Tales

Maya y las tres gotas de agua

En una mañana caliente, Maya dejó el grifo corriendo mientras se lavaba los dientes. Agua se escupió hasta que el abuelo le mostró el tarro de lluvia, con sólo un poco de agua en el fondo.

Maya sacó tres gotas de agua en un pequeño cartel. La primera le recordó que apagara el grifo mientras cepillaba. La segunda le recordó que atrapara agua que enjuague vegetales en un lavabo.

La tercera gota llevó a Maya y al abuelo a regar la albahaca con el agua que se había guardado en vez de agua dulce. El suelo se volvió lo suficientemente húmedo, y una mariposa todavía visitó las flores.

Las nubes se reunieron esa tarde. Maya ayudó al abuelo a guiar la lluvia limpia desde el techo hasta el frasco. Cuando terminó la ducha, la cubrieron para mantener fuera las hojas y los mosquitos.

Por la noche, el frasco tenía más agua y la familia había usado sólo lo que necesitaban. Maya colgó su señal de tres gotas al lado del grifo, porque muchos hábitos diminutos podían sumar una gran cantidad de agua.

Cada gota importa, y todos pueden ahorrar agua a través de pequeñas elecciones diarias.

Sobre esta historia

Cuando la jarra de lluvia se abaja, Maya descubre que tres pequeños cambios de hábito pueden ahorrar suficiente agua para su hogar y jardín.

Sobre 3–5 minutos👧 Mejor para la edad 4–7📚 Historias originales

Lo que los niños pueden aprender

Naturaleza y el medio ambienteResponsabilidad
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Trabajo original · Fuente: Hoot Tales
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