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Hoot Tales

La Milkmaid y su cubo

Una mañana, una lechera llenó un gran cubo con leche fresca de su vaca, la equilibró sobre su cabeza y se puso alegremente por el camino hacia el mercado del pueblo.

Mientras caminaba, comenzó a soñar despierto. "Una vez que venda esta leche, compraré unos huevos y los incubaré en un patio lleno de polluelos!" Sonrió ampliamente, imaginando chicas amarillas esponjosas corriendo por todo su patio.

Soñaba con seguir. "Y una vez que las chicas crezcan y vendan por más dinero, compraré un vestido hermoso para el festival, ¡todo el mundo se volverá a mirarme!" Ella caminaba más rápido, balanceándose felizmente y olvidando mirar su paso.

"¡Me voy a tirar la falda y pasaré por delante de todos, así como así!", dijo, arrojando la cabeza orgullosamente. Pero justo entonces, su pie se atrapó en una piedra en el camino y se salió del equilibrio.

El cubo se estrelló al suelo con un chapoteo, y toda la leche blanca se derramó por el camino. En un instante, los polluelos y el hermoso vestido desaparecieron junto con cada gota de leche. Ella suspiró, luego sonrió un poco, diciéndose que la próxima vez sería más cuidadosa.

No sueñes tan lejos que te olvides de cuidar lo que está justo delante de ti, siendo cuidadoso importa más que flotando en sueños despiertos.

Sobre esta historia

Una lechera sueña con todas las cosas maravillosas que comprará y se convertirá una vez que venda su leche, hasta que se pierda tanto en su fantasía que se desplace y derrame el cubo, perdiendo todo en un instante.

Sobre 3–5 minutos👧 Mejor para la edad 4–8📚 Las fables de AESOP

Lo que los niños pueden aprender

Planificación y elecciones cuidadosas
Escrito y retolado por
Fabulas de Aesop — revendidas por el equipo Hoot Tales
Licencia
Dominio público · Fuente: Aesop's Fables
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