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Hoot Tales

El roble y las cañas

Junto a un ancho río se encontraba un gran roble, alto y orgulloso, junto a un grupo de juncos delgados que se balanceaban por la orilla del agua. El roble estaba muy orgulloso de su grueso tronco y sus ramas anchas y robustas.

Cuando soplaba el viento, las cañas se inclinaban suavemente junto con ella. Viendo esto, el roble se reía y decía: "¡Todos ustedes son tan débiles! La brisa más pequeña los empuja alrededor. No yo —me mantengo firme y nunca me balanceo."

Las cañas respondieron cortésmente, "Simplemente nos doblamos con el viento en lugar de luchar contra él. Pero usted debe tener cuidado también, querido roble — ser demasiado rígido no siempre es una buena cosa." Sin embargo, el roble no les creyó y se mantuvo de pie alto y orgulloso.

Una noche, una feroz tormenta se abatió, el viento rugió tan fuerte que todo árbol del bosque se estremeció. Las cañas se inclinaron, casi tocando el agua, mientras el roble luchaba contra el viento con toda su fuerza, negándose a doblarse un poco.

Cuando llegó la ráfaga más fuerte, el roble se rompió por el medio con una fuerte grieta. Las cañas simplemente se inclinaron con el viento y se levantó de nuevo sano y salvo una vez que la tormenta pasó. Al fin, el roble entendió que la flexión puede ser tan fuerte como mantenerse firme.

A veces doblarse con gracia es más fuerte que estar de pie tan rígido que se rompe.

Sobre esta historia

Un encinar orgulloso y robusto se burla de las cañas delgadas para doblarse en el viento, hasta que una tormenta poderosa le enseña que la flexibilidad puede ser más fuerte que la rigidez.

Sobre 3–6 minutos👧 Mejor para la edad 4–8📚 Las fables de AESOP

Lo que los niños pueden aprender

Adaptabilidad y crecimiento
Escrito y retolado por
Fabulas de Aesop — revendidas por el equipo Hoot Tales
Licencia
Dominio público · Fuente: Aesop's Fables
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